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jueves, 15 de octubre de 2015

CARACTERÍSTICAS GENERALES DEL ARTE ROMÁNICO (ARQUITECTURA, ESCULTURA Y PINTURA)

En la siguiente entrada les muestro a modo de resumen algunas de las características esenciales del arte románico (arquitectura, escultura y pintura románica). Todo ello es ampliable. Si alguien desea profundizar sobre alguno de los puntos, podemos hacerlo a través de los comentarios o incluso en una entrada dedicada a ello.

(Próximamente se ampliará esta entrada con una breve reseña sobre el contexto histórico, social, político y religioso del momento)


ARQUITECTURA ROMÁNICA.

Características generales.


  • Aunque también se dan representaciones escultóricas y pictóricas, es la arquitectura la manifestación artística que predomina entre todas ellas
  • Dentro de la arquitectura, fundamentalmente encontramos inmuebles de tipo religioso, aunque es cierto que también hay algunos ejemplos de edificios civiles, pero no es lo habitual.
  • La iglesia románica es, por denominación, el edificio principal del momento.
  • En ella se observa un claro predominio de los muros frente a los vamos, dando como resultado una sensación de oscuridad en el interior y cierta seriedad y robustez del edificio desde el exterior. Es cierto que esto responde a las necesidades constructivas (posteriormente, con el gótico, se depuran mucho más las formas), pero también casa con ese interés por mantener un ambiente austero y de recogimiento propio de la época.
  • En el caso de que existan ventanas, siempre son pequeñas y estrechas y muy anchas por culpa de la anchura de los muros; y son en gran medida abocinadas.

  • Predominan las formas horizontales frente a las verticales, algo que se ve muy bien reflejado en los primeros momentos de este estilo. Con el paso de los años cobraría más fuerza el sentido vertical de los edificios.
  • La simplicidad es otra de las características fundamentales; en general hablamos de un arte en cierta medida austero, pero como ocurre en el punto anterior, conforme pasa el tiempo se tiende paulatinamente a la ornamentación.
  • Los volúmenes son muy precisos, definidos y claramente articulados.
Iglesia de San Martín de Fromista, S. XI
(Palencia)
  • La planta que predomina es la planta de varias naves de tipo basilical y con inspiración latina, donde los brazos del crucero se proyectan físicamente hacia el exterior (planta de cruz latina)
  • Es un estilo internacional, sí, pero con variantes según la zona donde nos encontremos.
  • En la construcción del cualquier iglesia románica, uno de los problemas más comunes a resolver era la cobertura de los espacios con bóvedas de piedra.

Elementos constructivos de la arquitectura románica

  • El arco de medio punto (o 1/2 punto) es uno de los más empleados para cubrir las naves y para realizar la estructura de la bóveda, pero también lo vemos en las portadas y en los vanos; llegando a emplearse a veces incluso como un elemento decorativo más.


  • La cubierta normalmente es abovedada y está hecha de piedra.
  • La bóveda más usada es la bóveda de cañón, que no es más que la repetición paulatina de varios arcos de 1/2 punto a lo largo de la nave. En algunas ocasiones puede aparecer también la bóveda de arista.

  • Como hemos adelantado, la bóveda de cañón es la más empleada, surgiendo esta de la sucesión de arcos de 1/2 punto apoyados en dos líneas paralelas y a lo largo de un eje longitudinal (nave). Dado su gran peso, deben tener buenos elementos sustentantes, por ello se emplean las columnas y/o los pilares y los muros son de gran anchura y de escasa altitud; además de tener pocos vanos.
  • Para hacer que la bóveda de cañón sea muy fuerte, se emplean arcos de fajón o arcos fajones, que no son más que un refuerzo de todo ello.


  • En el exterior destacan los grandes contrafuertes, que son los encargados de recoger el peso de todo el muro (recordemos que en el muro descansaba a su vez todo el peso de la cúpula y las naves, con lo cual los contrafuertes ejercen una función importantísima).
  • La bóveda de arista también se emplea en la arquitectura románica. Se forma por el cruce perpendicular de dos bóvedas de cañón y se divide en 4 cuartos. Las aristas forman la intersección. Para que sea eficaz, lo normal es que se emplee para cubrir espacios cuadrados y el grosos de las dovelas debe ser lo bastante grande. Es, al igual que la anterior, un elemento de gran peso.

  • Durante el románico se puso de moda la sobreelevación del crucero en planta respecto al resto de la iglesia. De esta forma la nave central, una vez llegaba a la zona del crucero, se alzaba de forma notable y se formaba la habitual cúpula o linterna, las cuales eran muy vistosas desde el exterior.
  • Normalmente se empleaban las cúpulas sobre pechinas o trompas, elementos indispensables para poder pasar de la planta cuadrada del crucero a la circular de la cúpula.

  • Como hemos dicho anteriormente, los muros eran muy gruesos, tenían escasos ventanales y bastante contrafuertes en su exterior. Los pilares por su parte son mucho más usados que las columnas.
  • Lo normal es el templo de una o tres naves, aunque evidentemente existen variedades, y en su interior podemos encontrar tanto pilares como columnas a modo de elementos sustentantes.
  • La columna románica tiene una función especial. Es, además de un elemento sustentante (hacia ella descarga parte del peso de la techumbre), un mecanismo para dividir y distribuir el espacio en zonas. Pero además de eso, el capitel se "reaprovecha" y se convierte en un lugar primordial para el desarrollo de la escultura. En ellos se tallaban auténticas obras de arte y pasajes bíblicos de lo más diverso, algunos de ellos con una riqueza ornamental muy exquisita.
  • A modo de resumen y de forma general, podemos concluir que el templo románico más generalizado es de planta de cruz latina compuesto por una o varias naves longitudinales, terminando su cabecera con un ábside semicircular y un crucero o nave transversal.
  • En los grandes templos existía la girola o deambulatorio, que no era más que una nave externa que recorría el perímetro de la cabecera para poder transitar por ella en el caso de acudiese mucha gente al templo y evitar la interrupción de la liturgia.


ESCULTURA ROMÁNICA

Características generales.

  • La escultura está subordinada a la arquitectura. Eso debemos tenerlo en cuenta. Sin embargo, también es cierto que la escultura ocupa algunos de los lugares más importantes del templo, como son la portada y los capiteles.

  • También encontramos esculturas de tipo exento, como Cristos o Vírgenes o miniaturas de todo tipo, aunque no son lo habitual.
  • La temática de la escultura gira en torno a la religión y tiene una clara finalidad didáctica. Podemos observar multitud de representaciones bíblicas y/o apocalípticas. Conviene recordar que gran parte de la población no sabía leer ni escribir, por lo tanto la única forma de "enseñar" a los fieles era a través de la contemplación visual de los pasajes religiosos y predicarlos de forma oral durante la liturgia.
  • Sin embargo también es cierto que parte de toda esa iconografía era a veces inteligible a los ojos de un ciudadano de a pie y sólo podía ser entendida por aquellos clérigos que poseían los conocimientos religiosos y simbólicos suficientes como para interpretar aquellas formas. Sería un error considerar el románico como un arte exclusivamente didáctico y sólo dirigido hacia la población común.
Portada de la basílica de Santa Magdalena de Vezelay
(Francia)

  • A pesar de todo ello, también vemos algunas escenas que se alejan del mensaje religiosos; estas son las representaciones geométricas, vegetales o incluso de animales fantásticos y monstruosos muy en relación con el arte oriental.
  • Las esculturas destacan por su expresividad, su antinaturalismo y su grandísimo simbolismo. Los criterios de proporción y de belleza prácticamente no existen. No se persigue el realismo pleno. El objetivo es transmitir un mensaje y que este sea trascendente hacia los fieles. Para ello se basan en algunos medios.
    • Las imágenes se deforman
    • Las formas se exageran
    • Se busca la expresividad anímica
    • Los cuerpos se alargan (las manos y los ojos fundamentalmente, pues son las partes más expresivas)
    • Las piernas forman posturas extrañas para conmocionar al espectador
    • Como la escultura debe ajustarse al marco de la arquitectura, algunas figuras se deforman o directamente se le "amputan" partes del cuerpo.
    • Todo ello da como resultado unas representaciones que se alejan bastante de lo que dicta la realidad.
    • Se crea un mundo lleno de simbolismo plagado de signos y alegorías que se repiten con frecuencia y que hay que conocer de antemano para poder llegar a comprender adecuadamente todo ese mensaje. Para enseñar ese mensaje estaban los encargados de ofrecer la liturgia y el mensaje evangélico.
    • Existe una repetición de esquemas y tipos iconográficos procedente en gran medida del arte bizantino, el prerrománico y el paleocristiano.
    • La figura humana raras veces tiene un tratamiento individual, sino colectivo.
    • Raras veces aparecer retratos concretos y si aparecen suelen ser de personajes destacados dentro del panorama religioso, lo que predomina es el "grupo" con el que se pretender representar a toda la humanidad.
    • Por ese motivo muchas veces tenemos la sensación de que las figuras del románico se parecen mucho entre sí.
    • Existe una cierta tendencia al horror al vacío, lo que se conoce como "horror vacui".
  • Como hemos dicho, las portadas eran uno de los lugares más destacados para plasmar en ellas representaciones escultóricas. Veamos a continuación las partes más destacadas de una portada románica.


    • Tímpano. Es el lugar donde se despliega el tema escultórico, muy amplio y dividido en escenas. Suele estar presidido por un Pantocrator en forma de Cristo Majestad y viene acompañado de los Cuatro Tetramorfos, es decir, de la representación simbólica de los cuatro evangelistas: Mateos (representado por un hombre), Marcos (león), Lucas (toro) y Juan (águila).
    • Arquivoltas. Son cada uno de los pilares yuxtapuestos en perspectiva formando una serie de arcos concéntricos y que le dan una decoración extraordinaria a la fachada. A veces tienen decoración geométrica o vegetal o incluso en ocasiones tiene pequeñas figuras dispuestas radialmente.
    • En el parteluz, que no es más que una fina columna que divide en dos el acceso al templo, suele colocarse una imagen de Cristo, la Virgen o un santo. Este elemento puede que no exista, pues en las pequeñas iglesias las portadas de acceso eran relativamente pequeñas y era absurdo colocarlo.
    • Las jambas son una proyección en vertical de las arquivoltas y se encuentran a ambos lados de la puerta de acceso. En ellas podemos encontrar columnas desnudas, capiteles decorados o figuras alargadas, normalmente de apóstoles o santos y superpuestas a los fustes.
    • El dintel es el elemento horizontal que sostiene el tímpano. También se emplea para proyectar en él escenas esculpidas.

PINTURA ROMÁNICA
Características

  • Como ocurre con la escultura, la pintura también está supeditada al marco arquitectónico y se tiene que adaptar a él.
  • Normalmente la mayor parte de los ejemplos se concentran en el siglo XII, donde se recupera poco a poco su uso tras su declibe durante siglos anteriores.
  • Los precedentes más claros de la pintura románica los encontramos en las miniaturas desarrolladas durante el período mozárabe, las cuales se seguirán haciendo durante este tiempo con una clara influencia francesa y bizantina.
  • La técnica más empleada es la pintura mural al fresco, aunque existen algunos ejemplos donde se emplea el temple sobre tabla y miniaturas.
  • Si nos centramos en la composición, podemos observar tres cuestiones fundamentales:
    • Existe una adaptación a las formas de la arquitectura, lo cual se traduce en posiciones forzadas y cuerpos deformados para ocupar recónditos espacios como los tímpanos o los ábsides.
    • Hay una cierta ley del esquema interior, es decir, se tiende a colocar las figuras siguiendo una clara distribución geométrica.
    • Y tal y como sucede con la escultura, también se aprecia esa tendencia de "horror vacui" o al vacío, es decir: no quieren dejar espacios "en blanco" dentro de las composiciones; todo debe estar lleno.
  • Además, el espacio no existe como tal. La perspectiva aún no se conoce, con lo cual el sentido de profundidad se aplica bien usando la ley teológica (los personajes más importantes en mayor tamaño y el resto más pequeños) o aplicando algún otro tipo de jerarquía.
  • En cuanto a los colores, la luz y las figuras, predominan las tintas planas, colores claros, concisos y luces marcadas, lo cual desemboca en un cierto antinaturalismo que tiene poca importancia, pues su objetivo fundamental era el de transcender, enseñar. Raro es encontrar una figura que presente una variación de tonos de color con el fin de dar la sensación de perspectiva.
  • Además, los colores también son muy simbólicos.
  • Predomina claramente el dibujo y la línea. Las figuras presentan un trazo muy seguro, conciso, delimitadas perfectamente, lo que le resta sin embargo mucho volumen al cuerpo.  
Ábside de la iglesia de San Clemente de Tahull
(Lleida)
  • No interesa la perspectiva -o no son pintores no son capaces de llevarla a cabo- ya que lo único que se buscaba era trascender el espacio de lo "real" para trasladar al espectador a ese mundo simbólico y completamente abstracto.
  • Las figuras divinas tienen una peculiaridad especial: raras veces muestran sus "sentimientos". Son completamente hieráticas, que no transmiten ningún estado de ánimo; aunque esto tampoco es del todo cierto, pues en algunas ocasiones vemos Cristos románicos en posición de Juez y da la sensación de estar extremadamente serio y distante con el espectador. Esto también tiene bastante influencia con los moisaicos bizantinos.
  • Las figuras que representen al pecado o al demonio sí son expresivas, hablándose incluso de una estética de "lo feo". ¿Para qué? Para que el espectador, al observarlas, les cause un rechazo hacia ellas y, en definitiva hacia esos dos conceptos.
  • Las figuras humanas en general apenas tienen un tratamiento anatómico cuidado, son muy similares entre sí, a veces incluso desproporcionadas y en la mayor parte de los casos están cubiertas por unos amplios ropajes plagados de pliegues muy marcados y geométricos.
  • Casi siempre se localiza en el interior de los templos por razones lógicas de conservación.
  • No conocemos el nombre de ningún pintor de este período, por lo que han pasado a denominarse como "Maestro de (y el nombre de la iglesia donde se localizan sus obras). Según hemos podido saber, estas personas a diferencia de los arquitectos tendrían una vida ambulante y podrían trabajar en varios sitios durante toda su vida ya que no necesitaban transportar demasiados materiales de un lugar a otro para trabajar y sus obras requerían menos tiempo de realización. Además debían adaptarse a unos patrones y unas líneas de actuación muy rígidas, lo cual le confiere a este estilo una gran unidad estilística.
Pinturas del Panteón Real perteneciente a la basílica de San Isidoro de León




Manuel Jesús Torres Canalo

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