miércoles 29 de febrero de 2012

'MEZQUITA DE CÓRDOBA'. PVP: 30€...

La Mezquita de Córdoba fue construida entre los años 780 y 785 por Abderramán I.

Doce siglos después, el 2 de marzo de 2006, la Iglesia Católica inscribió el inmueble a su nombre en el registro de la propiedad número cuatro de Córdoba (tomo 2381, libro 155, folio 198). El trámite costó apenas 30 euros. Tal robo fue posible por dos milagros.

El primero, que José María Aznar cambió la ley hipotecaria en 1998 para permitir a la Iglesia apropiarse de edificios de dominio público, aunque sean patrimonio de todos los españoles: basta con que el señor obispo dé fe y certifique que pertenecen a la Iglesia, sin necesidad de notario.

El segundo milagro, que disponer de un edificio de 23.400 metros en pleno centro de Córdoba le sale gratis a la Iglesia: no paga el IBI y tampoco se ocupa de los gastos de conservación.


La entrada en la Mezquita de Córdoba cuesta 8 euros por persona; al año recibe más de un millón de visitantes. No te entregan factura y es dudoso que el dinero recaudado pague impuestos: se considera un donativo y, como tal, está exento de tributación. El obispado de Córdoba dispone de la Mezquita como su absoluta propiedad. También decide quién puede trabajar en ella como guía y quién no. No es raro que haya días en los que se cierre el acceso a los turistas porque hay, por ejemplo, una convención de sacerdotes en su interior. Sin embargo, los gastos de restauración y conservación no los paga la Iglesia: los cubre el Estado.

Desde 1998, la Iglesia ha inscrito a su nombre cientos de edificios, muchos de ellos financiados por los vecinos de cada pueblo o ciudad. Zapatero no cambió la ley en ocho años, Rubalcaba prometió reformarla en su programa electoral. Es improbable que tal abuso lo vaya a eliminar el PP pero, con algo de suerte, tal vez la Unión Europea obligue al Gobierno a cobrar el IBI a la Iglesia, igual que ha hecho con Italia. No es poco dinero. Que la Iglesia esté exenta de pagar algunos impuestos, un privilegio medieval, nos cuesta 3.000 millones de euros al año, según Europa Laica. Es una décima parte del déficit que le falta por recortar a Rajoy.

Fuente: Escolar.net (Blog de Ignacio Escolar)

domingo 12 de febrero de 2012

TRAZANDO MELODÍAS QUE DEN ZARPAZOS AL CORAZÓN

"Mi lamento" - DANI MARTÍN.

'Mi lamento', tema dedicado a su hermana Miriam, fallecida hace dos años ...



"Es una declaración de amor y de decirle que, seguramente, haya hecho muchas cosas mal pero que soy un ser humano; y la quiero..."
(Dani Martín)

lunes 30 de enero de 2012

"El perro semihundido"


Sobre 1820, Goya pintó un cuadro que pasó a la historia del arte por su simpleza y misterio: 'El perro'.

Una gran masa de color ocre con pinceladas oscuras baña el cuadro y tras un pequeño cerro sobresale la cabeza de un perro cualquiera. Los manuales de arte dicen que la idea del pintor zaragozano podría ser expresar lo poco que representa nuestra simple vida en relación con el espacio inmenso en el que habitamos... Es decir, que en este mundo pintamos más bien poco.

Pero déjenme echarle un poco de imaginación al asunto, pues no soy de los que aceptan las cosas "porque sí" y esta vez no va a ser menos.

Estoy convencido de que el perro está mirando hacia la oscuridad y la cuesta de la colina de una forma un tanto triste, dejando atrás una esperanzadora claridad (su juventud), expresión que podría suponer el final de la vida y cómo va mirando (bien sea un hombre anciano o un perro insignificante) poco a poco la vejez y/o la muerte.

Paradójicamente terminó esta obra en 1823 aproximadamente y falleció 5 años después, lo cual me hace pensar que el viejo perro del cuadro en realidad es un simpe animal que indirecramente nos podría estar reprepresentando al mismísimo Francisco de Goya...

viernes 13 de enero de 2012

"LA TIERRA ES PARA QUIEN LA TRABAJA" (Emiliano Zapata)

desamortizar.

(De des- y amortizar).

1. tr. Dejar libres los bienes amortizados.

2. tr. Poner en estado de venta los bienes de manos muertas, mediante disposiciones legales.



"El Ángelus"
(J. F. Millet, 1814-1875. Pintor francés realista)
Me centraré sólo en lo que es la parte física de la tierra, y no tanto en cuestiones jurisdiccionales que pueden llegar a nublar un poco el tema.

Los orígenes de los primeros intentos desamortizadores hay que buscarlos en época da Carlos IV, cuando algunos políticos teorizaron sobre la expropiación terrenal, trabajo en vano, pues la Iglesia, siempre con mucho poder, se opuso ante estas medidas de forma tajante.

En Cádiz (1812) también se hurgó en desamortizar, aunque la primera piedra la puso Mendizábal en 1836 al cargar (y ahora fuertemente) contra las tierras en ‘manos muertas’ de la Iglesia. Es, en mi sano juicio, un hito en la historia económica de España, pues se rompen de algún modo los lazos que habían mantenido la Iglesia y el Estado sobre las tierras para que estas se explotasen como es debido. Esta es la teoría. La práctica, es diferente, puesto que al final, “no es oro todo lo que reluce...” Madoz, en 1855, hizo lo propio pero centrándose más en los bienes de los ayuntamientos. No era muy coherente seguir manteniéndolas en unas manos muertas sin beneficio alguno.

Es muy curioso que en realidad los grandes beneficiarios de estas desamortizaciones no sean los campesinos, que son quienes la trabaja, si no la burguesía agraria y tras su venta, la Hacienda pública, que usa este dinero para subastar guerras (como alguna que otra Guerra Carlista). Está claro que aquí "nadie da duros a pesetas".

Sin dejar a un lado, bastaría más, los oportunistas de las operaciones en la transacción, lo que comúnmente se conoce con el nombre de especulación. Es una cuestión que rara vez se cita pero creo que es un apunte esencial a la hora de comprender todos estos movimientos.

Estoy de acuerdo con que las desamortizaciones suponen de algún modo el fin de la sociedad estamental a favor de la sociedad burguesa. Pero, ¿dónde están las clases populares? Recordemos que estamos ante una sociedad eminentemente rural y con una mayoría de españoles trabajando el campo. ¿Por qué no se tradujeron estas desamortizaciones en bienes para dichas personas?

El trasfondo de estos procesos tiene la culpa (mantener guerras, sustentar la monarquía, beneficiar a la burguesía emergente…).

Por lo tanto, no hablaría de una cierta “revolución en las tierras españolas”. Acuñaría mejor la cuestión de que la tierra cambia de dueños pero sigue sin ser repartida entre las clases bajas; es decir, “otro perro (burguesía) de la misma raza (egoísmo)…”.

"Pareja de campesinos yendo a trabajar"
(Vicent Van Gogh, 1853-1890. Pintor holandés postimpresionista)

Los campesinos no ganaron (en cifras económicas si nos resulta más fácil) nada en este reparto de la tierra, apenas sacaron tajada algunos compradores del norte… Pero sí perdieron bastante. Muchos arrendatarios sufrieron la subida de la renta de arrendamiento. Del 20% del territorio nacional expropiado apenas hay un hueco para los que realmente sudan la tierra. No es que cuestione la desamortización, pues “algo es algo”, pero sí me cabe alguna duda (y bastante) sobre su puesta en marcha…

Por otro lado, mantengo abierta la siguiente cuestión: ¿Por qué desamortizar?

Hay autores que defienden la situación del mercado, otros los intereses de la clase burguesa. A mí me gusta más quedarme entre medias, pues “en el justo medio está la virtud”. ¿Qué quiero decir? Pues que "se junta el hambre (del mercado) con las ganas de comer (burguesa), y a un mercado agotado necesitado de dinamismo se le inyecta propiedad de tierra burguesa para engrasar, o intentarlo al menos, el motor económico.

No hay que caer en el error de que todos y cada uno de los compradores de tierras eran burgueses, claro está. En zonas como Valladolid, casi la mitad de los nuevos poseedores eran personas de clase media-baja, pero por ahí no va la tónica. Podríamos decir que son pequeñas islas de pequeños agricultores. Son, en definitiva, “la excepción que confirma la regla...”

miércoles 14 de diciembre de 2011

MELANCOLÍA, Por Edvard Munch

El título del cuadro (óleo sobre lienzo) es “Melancolía”, y fue pintado por el noruego Edvard Münch entre 1894-95.

Pertenece al género expresionista, en el cual el arrebato, las amenazas o el concepto subjetivo cobran notable importancia y rompen con los cánones y las formas impuestas para expresar una idea personal. Se desarrolla durante los años previos a la Primer Guerra Mundial.

Artista perteneciente al expresionismo muy marcado por su infancia. La pérdida de su madre cuando él tenía 5 años, la de su hermana Sofía de 15 años, o la de su padre, del cual no se pudo despedir, algo que le dejará secuelas sin duda. Muy preocupado por la soledad, la muerte, la angustia y el mundo erótico. Enfermo psicológico que se valió de esto para dejarnos todo un legado de cuadros con muchísima introspección psicológica.

En el cuadro, podemos observar a un individuo en estado pensativo-melancólico, ausente de todo lo que le rodea y reflexionando, posiblemente, sobre sí mismo y su mundo. Su vestimenta es negra, lo cual acentúa más esa idea de sobriedad y soledad que tantos latigazos tuvo que soportar el propio Münch a lo largo de su vida.

Las formas del paisaje se encuentran muy sintetizadas y parcialmente ondulantes. Nos puede recordar, en cierto modo, a su obra estrella: El Grito, con el mismo estilo de pincelada. Le da así un cierto dinamismo a la naturaleza que rodea al caballero. La atmósfera es en cierto modo triste, parece el final de un día. ¿Se valió de esto Edvard para intensificar la postura melancólica del tipo de la derecha? Muy posiblemente ocurriera así.

Como él afirmó, su tarea era “diseccionar almas”. Y vaya que si lo consiguió. No hay más que mirar el estudio psicológico al que somete a este personaje para darnos cuenta de la profunda carga psicológica que carga en todos sus personajes.

domingo 11 de diciembre de 2011

CON CUIDADO...


¿Qué es?
Arco de herradura

¿Estilo?
Fue extendido por los visigodos, aunque este pertenece al arte islámico.

¿Localización?
Mezquita de Córdoba

¿Errores?
Pues hay varios errores, o si quieres llamarlo de otra forma, aquí algo no casa.
1º: Los musulmanes no eran partidarios de representar imágenes religiosas, pues consideraban que estas no eran dignas de ser vistas por el hombre, eran sagradas.

2º: Los musulmanes no eran partidarios de representar imágenes religiosas, y menos de imágenes religiosas cristianas. ¿Cómo va a esculpir una escena bíblica un mulsumán que cree en Alá y en Mahoma? No tiene sentido.

3º: Y si a lo anterior le sumamos que no hacían esculturas... Decoraban mediante motivos geométricos y en su defecto con inscripciones sobre los muros o el mismo suelo, pero nada de esculpir una figura humana.

La causa de estos errores hay que buscarla en la propia Mezquita. De orígen musulmán y manipulada más tarde por los cristianos, fueron estos últimos los que, en mi opinión, embarbascaron la arquitectura primitiva al construir una catedral dentro de una mezquita.

No es que sea yo partidario de anteponer el arte islámico al cristiano, ni mucho menos. Ambos tienen valor. Pero de ahí a desequilibrar obras arquitectónicas para anteponer una religión sobre otra, hay un abismo...

(Por cierto, la foto la hizo un servidor).

sábado 10 de diciembre de 2011

MÚSICO ANTES QUE MÚSICA

"La mayor parte de las canciones de amor están llenas de mentiras... No todas, yo trato de ser honesto.

Pero por lo general se suele decir lo que ella quiere escuchar, para seducirla o yo qué sé. Claro, que ella no siempre está por la labor de creérselas; eso es lo chungo, claro.

Pero quién no ha mentido alguna vez. ¿verdad? Muchas despedidas estan llenas de promesas vanas, yo estoy seguro de que en algunas de ellas vosotros habéis mentido... que sí, no pasa nada estamos entre amigos, buen rollo.


Quien no haya mentido, quien esté libre de culpa, que tire la primera piedra, pero que no tire a dar.

Sí, porque las despedidas tienen un protocolo que hace necesario mentir para no sentirse culpable o responsable del fracaso que supone que el amor se acabe.


¿Sabéis qué es lo peor del amor cuando se acaba? Que se acaba.

Y aún así nosotros intentamos eludir la culpa y mentimos. Y seguimos mintiendo y somos capaces de ir más allá y decimos "no te preocupes, si yo estaré bien", "yo lo que quiero lo que siempre he querido es que tú seas feliz, además el tío con el que te vas, es un tío de puta madre".

Y bueno, tú y yo sabemos que no es cierto, es un pringao joder macho y no van a durar ni dos meses, y más con el carácter que tiene ella. Pero aún así decimos que es un tío que te cagas, o un buen hombre que también jode lo suyo porque no se sabe lo que estás diciendo... ¿Buen hombre? ahí hay ritintín ¿verdad?. No digáis nunca de mí que soy un buen hombre por favor, decid que soy un troncazo, enrollao, un pringui de la vida... un buen hombre no.

Y nos estaremos preguntando si la llevará a los mismos sitios a los que te llevaba a ti, si se dirán las mismas mentiras, si se enfadarán por las mismas cosas y si lo que es peor, si se reconciliarán de las misma forma. Y te devanas los sesos preguntándonos qué ocurrirá y qué pasará y en fin...

Pero ya está bien, si ella se va, cultivemos el odio, declaremos la guerra, porque, no sé, quizá nos sintamos mejor, aunque yo creo que no, yo creo que como todas las canciones de amor esta también está llena de mentiras...

Y cuando decimos si ella se va, lo que queremos decir es que si te vas, que no sea muy lejos, ni por mucho tiempo.
.."

(Ismael Serrano)